Una declaración falsa en una solicitud de visado chino pronto podrá tener consecuencias duraderas para futuros viajes a China.
El Consejo de Estado publicó el 31 de julio de 2026 un nuevo reglamento sobre la gestión de las entradas y salidas del territorio. Firmado el 22 de julio por el primer ministro Li Qiang, el Decreto n.º 841 entrará en vigor el 15 de septiembre de 2026.
Entre sus principales disposiciones figura la posibilidad de prohibir temporalmente la entrada en China a los ciudadanos extranjeros que hayan facilitado información falsa durante sus trámites migratorios.
Prohibición de entrada en China de uno a cinco años
El artículo 5 del nuevo reglamento establece que un extranjero que presente documentos falsos o realice declaraciones falsas al solicitar un visado para China en el extranjero o al pedir su admisión en un puesto fronterizo podrá tener prohibida la entrada en el país durante un periodo de entre uno y cinco años.
Dependiendo de las circunstancias, la decisión podrá ser adoptada por las autoridades encargadas de expedir los visados o por los servicios chinos de inmigración.
La sanción, por tanto, no será automática ni se fijará sistemáticamente en cinco años. El reglamento establece que las autoridades podrán imponer una prohibición de entrada y deja en sus manos determinar su duración dentro del límite previsto. Por el momento, no se ha publicado ningún baremo que detalle qué circunstancias darían lugar a una prohibición de uno, dos o cinco años.
También seguirá siendo posible denegar inmediatamente el visado o la entrada. El artículo 3 autoriza a los servicios competentes a comprobar la identidad del viajero y el motivo de su solicitud, realizar una entrevista y exigir documentos, información o datos electrónicos adicionales.
Controles tanto en los consulados como en la frontera china
Las nuevas disposiciones no afectan únicamente a las solicitudes presentadas ante una embajada, un consulado o un centro de solicitud de visados para China.
El artículo 5 también contempla la información falsa facilitada por un ciudadano extranjero cuando «solicita la entrada» en un puesto fronterizo chino. La medida podrá aplicarse, por tanto, durante los controles efectuados a la llegada a un aeropuerto, un puerto marítimo o un paso fronterizo terrestre.
La redacción no limita esta prohibición únicamente a los titulares de un visado. Es lo suficientemente amplia como para poder afectar también a un viajero que se beneficie de una exención de visado o de un régimen de tránsito sin visado, cuando deba justificar ante las autoridades fronterizas su identidad, el motivo de su estancia o las condiciones de su viaje.
Las autoridades chinas recuerdan que los extranjeros solo pueden ser admitidos en el territorio después de que se hayan examinado sus documentos y los servicios fronterizos hayan autorizado su entrada. La legislación vigente ya permite denegar la entrada cuando un viajero ha recurrido a medios fraudulentos o parece dispuesto a realizar una actividad que no se corresponde con el motivo de estancia declarado.
Error, cambio de itinerario o fraude: lo que el decreto no concreta
El Decreto n.º 841 no define con precisión qué se considerará una «declaración falsa» ni incluye una lista oficial de documentos o situaciones que den lugar a una prohibición de entrada.
Por tanto, el nuevo texto no permite afirmar que un simple error al cumplimentar el formulario, la cancelación de una reserva de hotel o un cambio normal de itinerario vayan a provocar automáticamente una prohibición de entrada durante varios años.
Algunas instrucciones publicadas por las misiones diplomáticas chinas y los centros de solicitud de visados permiten, no obstante, hacerse una idea más precisa de las situaciones que pueden llamar la atención de las autoridades.
Por ejemplo, una carta de invitación fabricada o alterada deliberadamente, un extracto bancario falsificado, un itinerario completamente ficticio, la ocultación de una estancia anterior o la presentación de un viaje de negocios como un simple viaje turístico podrían considerarse documentos falsos o declaraciones falsas.
En cambio, un cambio real de hotel, vuelo o programa producido después de presentar la solicitud no puede considerarse automáticamente un fraude únicamente sobre la base del nuevo reglamento. No obstante, el viajero deberá poder explicar ese cambio y facilitar, cuando se le solicite, información actualizada y coherente.
También afecta a quienes emiten cartas de invitación
La responsabilidad no recaerá únicamente sobre el solicitante o el viajero.
Toda persona, empresa u organización que emita una carta de invitación u otro documento justificativo deberá responder de la veracidad de su contenido y colaborar con las comprobaciones realizadas por las autoridades chinas.
Una persona que facilite a un extranjero una invitación falsa o documentos fraudulentos podrá ser sancionada con una multa de entre 5.000 y 10.000 yuanes. En el caso de una empresa u organización, la multa podrá oscilar entre 10.000 y 50.000 yuanes, además de la confiscación de los posibles beneficios obtenidos mediante la infracción.
El decreto también refuerza la regulación de los intermediarios que ofrecen en China servicios remunerados de asesoramiento, preparación de expedientes o realización de trámites migratorios. Estos profesionales no podrán proporcionar documentos falsos, ayudar a un cliente a elaborarlos ni promocionar sus servicios mediante información engañosa o exagerada.
Estas obligaciones se refieren a las actividades desarrolladas dentro del territorio chino. No significan que todas las agencias establecidas en el extranjero tengan que registrarse ante la Administración Nacional de Inmigración.
Una obligación que ya existía, ahora acompañada de una sanción más precisa
Facilitar información veraz no es un requisito nuevo para obtener un visado chino.
La Ley de Administración de Entradas y Salidas de China ya permite denegar un visado a un ciudadano extranjero que haya recurrido a medios fraudulentos. También autoriza a las autoridades fronterizas a rechazar la entrada de un viajero en estas circunstancias.
En España, los solicitantes que necesiten un visado deben asimismo cumplimentar la solicitud correspondiente y presentar la documentación justificativa necesaria. La Embajada o los consulados de China, así como el Centro de Servicio para Solicitud de Visado Chino en Madrid, pueden solicitar documentación o información adicional, y la admisión de una solicitud para su tramitación no garantiza que el visado vaya a ser finalmente expedido.
La principal novedad que entrará en vigor el 15 de septiembre es, por tanto, la introducción expresa de una prohibición de entrada cuya duración podrá oscilar entre uno y cinco años.
El enfoque de VisasNews
El máximo de cinco años no debe interpretarse como una sanción automática por cualquier pequeño error cometido en un formulario. El decreto se refiere a documentos falsos y declaraciones engañosas, pero todavía no define con exactitud dónde se sitúa la frontera entre un error material, un cambio real de planes y un fraude. Para los viajeros, lo fundamental es que exista coherencia entre el motivo declarado del viaje, los documentos justificativos presentados y la estancia realmente prevista. Si una información ha dejado de ser correcta, conviene rectificarla o explicar el cambio en lugar de ocultarlo.







