viajes - Sucesos

Karl Bushby, una vuelta al mundo a pie de 28 años, marcada por los visados y las fronteras

Karl Bushby partió de Chile en 1998 con el objetivo de regresar a pie a su ciudad natal, Hull, en Reino Unido. Casi 28 años después, se acerca al final de una aventura extraordinaria. Pero las distancias, los mares, las selvas y las condiciones extremas no han sido sus únicos desafíos. Los visados, los límites de estancia, las fronteras cerradas y las autorizaciones de paso también han marcado el ritmo de esta odisea.

Por VisasNews

Publicado el

Añadir VisasNews a tus fuentes preferidas
Karl Bushby, una vuelta al mundo a pie de 28 años, marcada por los visados y las fronteras
Los visados, los límites de estancia y las normas para cruzar fronteras han condicionado en numerosas ocasiones la ruta de Karl Bushby desde que salió de Chile en 1998 © Karl Bushby / Facebook

Caminar hasta casa, aunque el punto de partida se encuentre al otro lado del mundo. Ese fue el reto que Karl Bushby se planteó cuando salió de Punta Arenas, en el sur de Chile, el 1 de noviembre de 1998.

El antiguo paracaidista británico pensaba entonces que podría llegar a Hull en unos doce años. Casi tres décadas después, su expedición Goliath afronta por fin su última etapa. Su página web oficial contabilizaba 49.110 kilómetros recorridos a 30 de agosto de 2026.

En una entrevista concedida a la BBC el 11 de enero de 2026, el aventurero describe una progresión condicionada tanto por las decisiones administrativas como por su resistencia física. A lo largo del viaje, las dificultades para obtener visados se han sumado a los conflictos, los problemas de financiación y los cambios geopolíticos.

«Si dependiera de mí, seguiría adelante. Pero las normas hacen que tenga que estar entrando y saliendo para respetar las condiciones de estancia», explica en esencia a la BBC, utilizando una expresión especialmente gráfica: «visa bounce».

Avanzar a pie, pero tener que abandonar temporalmente el país

La regla de la expedición afecta a la forma de progresar: Karl Bushby no puede utilizar ningún medio de transporte para avanzar por su itinerario y no debe regresar a casa hasta completar el recorrido. Por tanto, las interrupciones y los desplazamientos realizados entre dos etapas no rompen la continuidad de la ruta.

En enero de 2026, Bushby hablaba desde México. Antes de Navidad había llegado a Győr, en Hungría, a pocos días a pie de la frontera con Austria. Entonces abandonó Europa durante varios meses para cumplir las normas de estancia antes de regresar exactamente al punto en el que había interrumpido su recorrido.

México se ha convertido con los años en su principal base durante estas pausas. Ya había pasado allí unos dos años después de la crisis financiera de 2008, que le hizo perder apoyos económicos mientras intentaba continuar su travesía de Siberia. En su entrevista con la BBC, Bushby menciona, entre otros motivos, el coste de vida relativamente bajo, la acogida de la población y la proximidad de algunos de sus apoyos en Estados Unidos.

En Turquía, el límite de 90 días le obliga a marcharse

Unos meses antes, Turquía había ofrecido un ejemplo especialmente claro de ese «visa bounce».

Karl Bushby entró en el país desde Georgia en febrero de 2025. Tras recorrer Turquía a pie, llegó a Estambul a principios de mayo y obtuvo excepcionalmente autorización para cruzar caminando el puente de los Mártires del 15 de Julio, sobre el Bósforo. Por primera vez en décadas, alcanzaba así la parte europea de su itinerario.

Pero ese momento simbólico coincidió prácticamente con el agotamiento de su periodo de estancia autorizado. Bushby abandonó Estambul ese mismo día y regresó a México antes de poder retomar su caminata por Turquía varios meses después.

En un Reel de Facebook publicado el 9 de agosto de 2025, él mismo explicó cómo ese límite de 90 días le obligó a dejar temporalmente su carro y su recorrido inmediatamente después de cruzar el Bósforo. El seguimiento de su viaje publicado por On The Go Solo también recoge este episodio.

Conviene, no obstante, hacer una precisión sobre el término «visado», utilizado con frecuencia por el propio Bushby y por los medios que han relatado su aventura. Los ciudadanos británicos titulares de un pasaporte ordinario pueden viajar a Turquía sin visado por motivos turísticos durante un máximo de 90 días dentro de cualquier periodo de 180 días. Por tanto, en sentido estricto, Bushby no salió del país porque caducara un visado, sino porque debía respetar la duración máxima de su estancia exenta de visado, de acuerdo con las normas de entrada publicadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía.

Tras permanecer el tiempo necesario fuera del país, Bushby retomó su itinerario y completó finalmente su travesía de Turquía el 1 de septiembre de 2025, cruzando hacia Bulgaria por Edirne, como informó, entre otros medios, Daily Sabah.

Su aventura, por tanto, no equivale a 28 años de marcha ininterrumpida. También está hecha de esperas, trámites administrativos, salidas del territorio y regresos al punto exacto en el que había quedado suspendida la progresión.

En Rusia, una frontera cruzada fuera de un punto de entrada oficial

Mucho antes que Turquía, Rusia ofreció a Karl Bushby una de las demostraciones más espectaculares de la importancia de las normas fronterizas.

En marzo de 2006, junto al aventurero francoestadounidense Dimitri Kieffer, cruzó el estrecho de Bering entre Alaska y Rusia. Tras catorce días sobre una banquisa en movimiento, ambos alcanzaron finalmente la costa rusa, cerca de la localidad de Uelen.

Pero habían entrado en Rusia fuera de un punto oficial de cruce fronterizo.

Los guardias fronterizos los detuvieron inmediatamente. La expedición se enfrentó a la posibilidad de una expulsión y a una prohibición de regresar al territorio ruso. Un procedimiento judicial y diversas gestiones diplomáticas permitieron finalmente a Bushby continuar su viaje.

La progresión por Siberia planteó después otra dificultad: debía compatibilizar las autorizaciones necesarias para determinadas zonas restringidas, unas condiciones invernales que permitieran caminar sobre ríos y zonas pantanosas congeladas y periodos de estancia limitados a 90 días dentro de cada periodo de 180 días.

El invierno se convirtió así, al mismo tiempo, en una necesidad geográfica y en una carrera contra el calendario migratorio.

En 2012, un nuevo rechazo de visado ruso volvió a bloquear la expedición. Bushby optó entonces por una iniciativa poco habitual: emprendió a pie el trayecto desde Los Ángeles hasta Washington para defender su caso ante la Embajada de Rusia.

La caminata, de unos 5.600 kilómetros, lo llevó en dirección opuesta a Hull, pero acabó dando el resultado esperado. En 2014, Bushby volvió a obtener un visado que le permitió continuar su recorrido por Rusia, según la cronología detallada de su expedición.

Cómo el problema con el visado iraní contribuyó a cerrar la ruta terrestre

Rusia no fue el único país donde las formalidades migratorias modificaron el itinerario de la expedición.

En 2019, tras cruzar parte de Asia Central, Karl Bushby llegó hasta la frontera entre Turkmenistán e Irán. Su objetivo era continuar hacia el oeste por tierra.

Sin embargo, no consiguió obtener el visado necesario para entrar en Irán. Al mismo tiempo, su autorización de estancia en Turkmenistán estaba a punto de expirar. Una vez más, tuvo que abandonar la región e interrumpir su avance. ExplorersWeb analizó en detalle este «rompecabezas iraní» en 2021.

Las tensiones entre Irán y los países occidentales, las sanciones estadounidenses que complicaron la financiación de la expedición por parte de sus patrocinadores y, posteriormente, la pandemia de Covid-19 fueron cerrando progresivamente las distintas alternativas.

Cuando el viaje pudo finalmente reanudarse, dirigirse hacia el norte a través de Rusia había dejado de ser una solución viable, especialmente tras la invasión de Ucrania.

El mapa acabó imponiendo una alternativa radical: cruzar a nado el mar Caspio.

En 2024, Bushby llegó a Kazajistán y posteriormente recorrió unos 300 kilómetros por mar hasta Azerbaiyán junto con Angela Maxwell y varios nadadores azerbaiyanos, acompañados por un equipo de apoyo. La travesía duró 31 días y supuso unas 132 horas en el agua. La BBC explicó entonces que esta ruta permitía, entre otras cosas, evitar el paso por Rusia o Irán.

En una expedición basada en mantener la continuidad de un único recorrido, un problema de visado acabó contribuyendo, varios años después, a convertir un tramo que podía haber sido terrestre en una travesía marítima.

En Europa, los límites de estancia también obligan a hacer pausas

La entrada en la Unión Europea después de Turquía no puso fin a las restricciones administrativas para Karl Bushby.

Entró en Bulgaria el 1 de septiembre de 2025 y continuó posteriormente por Rumanía, Hungría, Austria, Alemania, Bélgica y, finalmente, Francia.

Para un ciudadano británico que realiza una estancia de corta duración, todos estos países forman actualmente parte del espacio Schengen. Desde el 1 de enero de 2025, Bulgaria y Rumanía son miembros de pleno derecho, tras la supresión de los controles en las fronteras terrestres interiores decidida por el Consejo de la Unión Europea.

También en este caso conviene distinguir entre un «visado Schengen» y una estancia sin visado.

Los ciudadanos británicos pueden realizar estancias cortas en el espacio Schengen sin visado, pero su permanencia está limitada a 90 días dentro de cualquier periodo móvil de 180 días. Las autoridades británicas recuerdan que este límite se calcula para el conjunto del espacio Schengen, independientemente del número de países visitados.

Pasar de Bulgaria a Rumanía, de Hungría a Austria o de Alemania a Bélgica no reinicia, por tanto, el cómputo.

Para un viajero que se desplaza en avión, tren o coche, 90 días pueden parecer más que suficientes para cruzar Europa. Para alguien que avanza a pie, en ocasiones recorriendo únicamente entre 20 y 25 kilómetros diarios, ese límite acumulado se convierte en una verdadera condicionante del itinerario.

Precisamente por este motivo, Bushby regresó a México después de alcanzar Hungría a finales de 2025. En su entrevista del 11 de enero de 2026, explicó que tenía previsto retomar la marcha cerca de la frontera entre Hungría y Austria en marzo.

El canal de la Mancha, una última frontera por cruzar

Solo queda una gran frontera natural entre Karl Bushby y el Reino Unido: el canal de la Mancha.

Su plan inicial consistía en solicitar autorización para recorrer a pie el túnel de servicio del Eurotúnel. En enero todavía explicaba a la BBC que esperaba iniciar conversaciones con sus operadores.

Pero en junio de 2026 Eurotunnel rechazó finalmente la solicitud.

La empresa explicó que el túnel de servicio constituye una infraestructura esencial para la seguridad y el mantenimiento y que dejarlo fuera de su uso habitual durante el tiempo necesario para completar la travesía generaría importantes limitaciones operativas.

La natación se convirtió entonces en la alternativa de último recurso.

Tras varias semanas de conversaciones, Karl Bushby anunció a principios de septiembre que finalmente había obtenido autorización de las autoridades francesas para intentar cruzar a nado el canal de la Mancha.

La fecha prevista es ahora el 1 de octubre de 2026, siempre que las condiciones meteorológicas y las mareas lo permitan. Bushby prevé realizar la travesía en varias sesiones de natación, con una embarcación de apoyo en la que podrá recuperarse entre cada periodo en el agua.

Una vez llegue a Inglaterra, todavía deberá caminar hasta Hull.

Su objetivo es alcanzar su ciudad natal antes del 1 de noviembre de 2026, exactamente 28 años después del inicio de la Goliath Expedition.

El calendario dependerá, naturalmente, de la meteorología y de que la travesía del canal se desarrolle según lo previsto.

Después de tantos años, la llegada le provoca además sentimientos encontrados. «Será un corte brusco; el final de una vida. También existe incertidumbre sobre lo que vendrá después», confesaba a la BBC en enero.

Antes de regresar a Hull todavía le quedan, por tanto, un mar, una frontera y varios cientos de kilómetros.

Y, como ha ocurrido tantas veces a lo largo de estos 28 años, la preparación administrativa del paso habrá comenzado mucho antes del primer paso o, en esta ocasión, de la primera brazada.

El enfoque de VisasNews

La aventura de Karl Bushby ofrece una dimensión extraordinaria a una realidad bien conocida por quienes realizan viajes de larga duración: cruzar una frontera no depende únicamente de la geografía. Una exención de visado, la duración máxima de estancia, un punto de entrada autorizado o el cierre de una ruta pueden modificar profundamente un itinerario. Desde Rusia hasta Turquía, desde Irán hasta el espacio Schengen, estas normas han obligado en ocasiones al aventurero a esperar durante meses, recorrer miles de kilómetros adicionales o incluso cruzar un mar a nado. Su trayectoria también recuerda que viajar sin visado no significa poder permanecer de forma ilimitada: en los viajes de varios meses, calcular con precisión los días de estancia autorizados puede convertirse en una parte esencial de la planificación del recorrido.

Author:
El equipo editorial de VisasNews
VisasNews es su principal fuente de información sobre las últimas novedades y actualizaciones en materia de trámites de viaje. Ya sea usted un trotamundos, un entusiasta de los viajes o un profesional del sector turístico, VisasNews le ofrece información completa y actualizada sobre los requisitos de visado, las políticas de inmigración y la normativa de viajes en todo el mundo. Nuestro equipo de expertos selecciona meticulosamente los contenidos para garantizarle el acceso a noticias precisas y oportunas, que le permitan desenvolverse con confianza en las complejidades de los viajes internacionales.

Le puede gustar:

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.