Preguntado en Washington durante un encuentro organizado por Semafor, un medio estadounidense especializado en información política, económica e internacional, Gianni Infantino trató de lanzar un mensaje de tranquilidad sobre una cuestión que se ha vuelto central para muchos viajeros extranjeros: la entrada en territorio estadounidense con motivo del Mundial de 2026.
Mientras algunos aficionados muestran su preocupación por las normas de visado, pero también por las dificultades a las que se enfrentan determinadas nacionalidades, el presidente de la FIFA insistió en la voluntad de permitir la llegada de las delegaciones, de sus familiares y del público. “Por supuesto, nos aseguraremos de que todos los equipos, los jugadores y los oficiales puedan venir, incluidos, naturalmente, sus familiares e incluso los aficionados”, declaró.
Al mismo tiempo, recordó que la FIFA sigue manteniendo conversaciones con las autoridades de los tres países organizadores. “Estamos en contacto permanente con el Gobierno de Estados Unidos, con el Gobierno de Canadá y con el Gobierno de México para ver cómo podemos permitir que los aficionados que han comprado entradas puedan entrar en el país”, explicó.
Estas declaraciones se producen en un momento en que la demanda de entradas es muy elevada y la cuestión de los trámites de entrada ocupa un lugar cada vez más importante en la preparación del torneo. Semafor recuerda, además, que la competición despierta un interés masivo, en un contexto en el que las políticas migratorias de Estados Unidos siguen siendo objeto de estrecha atención.
Existe un procedimiento acelerado para algunos titulares de entradas
En materia de visados, Gianni Infantino subrayó que ya se ha puesto en marcha un mecanismo específico para una parte de los aficionados.
“Por supuesto, sigue siendo necesario un visado, pero ya hemos conseguido que exista un procedimiento acelerado para la obtención del visado para muchos aficionados, y en realidad está funcionando bastante bien”, afirmó. Este procedimiento remite al FIFA PASS, siglas de FIFA Priority Appointment Scheduling System, un dispositivo presentado por la FIFA y por las autoridades estadounidenses como un sistema de citas prioritarias para las entrevistas consulares destinado a los titulares de entradas para partidos disputados en Estados Unidos.
En la práctica, se trata de un acceso prioritario a las citas consulares para los aficionados afectados, y no de una exención de visado ni de una autorización automática de entrada.
La FIFA también precisa que este servicio resulta sobre todo útil en los países donde los plazos para conseguir una entrevista siguen siendo largos. Los viajeros que pueden acogerse al ESTA, o aquellos que ya pueden obtener una cita en un plazo razonable, en principio no necesitan recurrir a él.
La FIFA también quiere encontrar una solución para los países con más dificultades
El presidente de la FIFA también se refirió a los casos más sensibles, es decir, los de los países cuyos nacionales ya encuentran hoy obstáculos para obtener un visado estadounidense.
“En el caso de los países que hoy tienen dificultades incluso para conseguir un visado, el objetivo es llegar a una situación en la que podamos acoger a aficionados de esos países”, declaró.
La formulación sigue siendo prudente, pero muestra que la FIFA es plenamente consciente de la cuestión. Todo indica que quiere transmitir la idea de que el problema no está siendo ignorado a pocos meses del torneo. Para los aficionados afectados, no obstante, el mensaje sigue siendo medido. Las conversaciones continúan, existen facilidades para algunos titulares de entradas, pero los trámites estadounidenses siguen aplicándose y cada solicitud continúa sujeta a la normativa de visados vigente.
A estas dificultades puede sumarse también, para algunos aficionados, una carga económica especialmente pesada. Entre las selecciones ya clasificadas para el torneo, Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal y Túnez pertenecen a países incluidos en la lista estadounidense de nacionalidades que pueden quedar sujetas, para determinados visados de visitante B1/B2, al pago de una fianza de 5.000, 10.000 o hasta 15.000 dólares.
Una cuestión muy concreta para los viajeros del Mundial
Para los futuros espectadores, esta secuencia tiene al menos el mérito de volver a situar la cuestión de los visados en el centro de la organización del Mundial de 2026.
Tener una entrada no basta por sí solo para entrar en Estados Unidos, y la propia FIFA recuerda en sus páginas informativas que una entrada para el torneo no garantiza la obtención de un visado para Estados Unidos, Canadá o México.
En el caso de Estados Unidos, los aficionados de muchos países deben disponer de un visado de visitante B1 o B2, mientras que otros pueden viajar con una autorización ESTA en el marco del programa de exención de visado. El FIFA PASS aporta, por tanto, sobre todo un apoyo práctico a una parte de los viajeros que ya han iniciado su proyecto de desplazamiento.







