Togo da así un marco reglamentario a la exención de visado anunciada recientemente para los viajeros africanos.
Reunido el martes 26 de mayo de 2026 bajo la presidencia de Faure Essozimna Gnassingbé, presidente del Consejo, el Consejo de Ministros aprobó el decreto que establece la exención de visado de entrada en territorio togolés para los nacionales de los Estados africanos.
Esta aprobación supone una nueva etapa en la aplicación de la medida anunciada unos días antes, que elimina la obligación de visado para los ciudadanos africanos que viajen a Togo para una estancia corta a partir del 18 de mayo de 2026.
El comunicado oficial precisa que esta decisión se enmarca en la política de apertura y de promoción de la integración africana impulsada por las autoridades togolesas.
Una exención de visado confirmada para estancias de 30 días
El texto aprobado establece un régimen de exención de visado de entrada por una duración de 30 días para los nacionales de los Estados africanos titulares de un pasaporte o de un documento de viaje reconocido y en vigor.
En la práctica, los viajeros afectados pueden entrar en Togo sin solicitar previamente un visado para una estancia corta, dentro del límite de 30 días. La medida se aplica a los nacionales de los países africanos, siempre que presenten un documento de viaje válido y reconocido por las autoridades togolesas.
Se mantienen los controles de inmigración
La exención de visado no significa que la entrada en territorio togolés esté exenta de formalidades.
Los viajeros africanos afectados siguen obligados a realizar una declaración de viaje en la plataforma gubernamental habilitada para ello, accesible en voyage.gouv.tg.
Este trámite debe efectuarse al menos 24 horas antes de la llegada a Togo. Una vez validada la declaración, el viajero obtiene un justificante de viaje, que deberá presentar en los puestos fronterizos. Las autoridades togolesas describen este documento como una formalidad administrativa y de seguridad previa, distinta de un visado.
El decreto aprobado en Consejo de Ministros precisa además que los controles y formalidades de inmigración siguen siendo aplicables. Las autoridades competentes conservan la facultad de denegar la entrada o limitar la estancia de cualquier persona que pueda suponer una amenaza para el orden público, la seguridad nacional o la salud pública.
El Gobierno también señala que la exención podrá suspenderse respecto a cualquier Estado en caso de amenaza para los intereses fundamentales de Togo. Esta reserva permite a las autoridades togolesas mantener un marco de control fronterizo, pese a la supresión del visado para las estancias cortas de los nacionales africanos.
Una medida presentada como impulso a la integración africana
Para Lomé, esta exención de visado forma parte de una estrategia destinada a reforzar la posición de Togo como centro regional de negocios, turismo y diálogo en el continente.
El Gobierno también presenta la medida como un compromiso a favor del panafricanismo y de la integración regional. Se inscribe en los objetivos de la Agenda 2063 de la Unión Africana, del protocolo de la CEDEAO sobre la libre circulación de personas y de la Zona de Libre Comercio Continental Africana.
Al facilitar la entrada de los nacionales africanos, Togo busca fomentar los intercambios económicos, culturales y turísticos, al tiempo que consolida su cooperación con los demás Estados del continente.



