Japón continúa preparando su futuro sistema de autorización electrónica de viaje.
VisasNews lleva varios meses siguiendo las distintas etapas del proyecto JESTA, desde el adelanto de su calendario a 2028 hasta la aprobación definitiva de su marco legal por el Parlamento japonés. Nuevos documentos administrativos permiten ahora comprender mejor algunas de las consecuencias prácticas del futuro sistema.
La más reciente afecta, en particular, a las compras libres de impuestos de los visitantes extranjeros: el Gobierno japonés ya prepara la adaptación de estos procedimientos ante la desaparición del sello de entrada en el pasaporte de algunos viajeros sujetos a JESTA.
JESTA ya forma parte de la legislación japonesa
Japón trabaja desde hace varios años en la creación de una autorización previa para determinados extranjeros que actualmente están exentos de visado.
Después de adelantar al ejercicio fiscal 2028 la puesta en marcha del sistema, Tokio adoptó oficialmente en mayo de 2025 el nombre JESTA, siglas de Japan Electronic System for Travel Authorization. VisasNews explicó entonces las primeras grandes líneas del futuro sistema.
Posteriormente, el Gobierno aprobó en marzo de 2026 el proyecto de ley que crea el sistema, antes de su aprobación definitiva por el Parlamento el pasado 29 de mayo.
La reforma fue promulgada el 5 de junio de 2026 como Ley n.º 32 de 2026. La Agencia de Servicios de Inmigración de Japón (ISA) precisa que las disposiciones que crean JESTA entrarán en vigor en una fecha que se determinará mediante decreto, a más tardar el 31 de marzo de 2029.
El objetivo operativo sigue siendo, no obstante, introducir el sistema durante el ejercicio fiscal 2028, que se extiende del 1 de abril de 2028 al 31 de marzo de 2029. Este calendario vuelve a aparecer en las últimas solicitudes de reforma fiscal del Gobierno japonés.
Una nueva autorización JESTA para cada nueva entrada en Japón
Una de las características del futuro sistema japonés lo diferencia de varias autorizaciones electrónicas de viaje que ya existen en otros países.
En la presentación oficial de la reforma que crea JESTA, la Agencia de Servicios de Inmigración señala que el sistema prevé una autorización «para cada nueva entrada» en Japón, utilizando la expresión japonesa 新規入国の度に認証.
En su configuración actualmente prevista, JESTA no funcionaría, por tanto, como una autorización plurianual válida para realizar varios viajes sucesivos, como ocurre con el ESTA estadounidense.
Para un viajero exento de visado que realice varios viajes independientes a Japón, el principio contemplado en la reforma es el de obtener una nueva autorización previa para cada nueva entrada.
No obstante, este concepto debe entenderse en el marco de la legislación japonesa de inmigración. Una «nueva entrada» (shinki nyūkoku) se diferencia, en particular, de los procedimientos de reentrada aplicables a determinados extranjeros que ya disponen de un estatus de residencia en Japón.
El Gobierno todavía no ha precisado con cuánta antelación podrá presentarse una solicitud ni durante cuánto tiempo podrá utilizarse una autorización aprobada para efectuar la entrada correspondiente.
El sello de entrada podría desaparecer para algunos viajeros JESTA
JESTA no modificará únicamente los trámites que se realizan antes del viaje. El sistema también está llamado a transformar el control de inmigración a la llegada.
Durante los debates parlamentarios del 17 de abril de 2026, ya analizados por VisasNews, la Agencia de Servicios de Inmigración explicó que los viajeros con JESTA que cumplan las condiciones de entrada podrían beneficiarse de un proceso fronterizo más automatizado.
Otro elemento pasó entonces más desapercibido: los agentes de inmigración podrán no estampar en el pasaporte el sello que materializa el permiso de entrada de un visitante de corta estancia que haya obtenido la autorización requerida.
El acta oficial de la Cámara de Representantes es explícita: cuando el extranjero cumpla las condiciones de admisión, el inspector de inmigración podrá omitir el sello del permiso de desembarque en el pasaporte.
La desaparición del sello físico no supondrá, evidentemente, la desaparición del permiso de entrada.
La Administración prevé enviar al viajero un correo electrónico con la información relativa a su admisión. También podrá acceder al portal JESTA para consultar los datos relacionados con su estancia, entre ellos su estatus migratorio y el periodo de permanencia autorizado.
En caso de control por parte de la policía u otra autoridad competente, el viajero podrá presentar su pasaporte junto con la información que figure en su espacio JESTA. La Administración estudia asimismo un sistema que permita a las propias autoridades comprobar el estatus migratorio y la duración autorizada de la estancia a partir de los datos del pasaporte.
La formulación oficial sigue siendo importante: la ley permite que el control fronterizo no estampe el sello para los viajeros afectados. Esto no significa necesariamente que los sellos de entrada vayan a desaparecer de forma inmediata para todos los visitantes extranjeros.
Las compras libres de impuestos deberán adaptarse a la desaparición del sello
Un documento gubernamental publicado este verano aporta ahora una dimensión muy concreta a esta evolución.
En sus solicitudes de reforma fiscal para el ejercicio 2027, el Ministerio de Justicia japonés solicita oficialmente que los procedimientos de compras libres de impuestos para los visitantes extranjeros se adapten a la introducción de JESTA. La propuesta forma parte de las medidas remitidas al Ministerio de Finanzas.
El documento dedicado específicamente a las consecuencias fiscales de JESTA explica por qué será necesaria esta adaptación.
Actualmente, los comercios autorizados para realizar ventas libres de impuestos verifican, entre otros elementos, si un visitante extranjero cumple los requisitos mediante el permiso de entrada estampado en su pasaporte. Con JESTA, este sello se omitirá para algunos viajeros. El Gobierno considera por ello necesario revisar los procedimientos para que las compras tax free puedan seguir realizándose con normalidad una vez que entre en funcionamiento el nuevo sistema.
El documento señala expresamente que la introducción de JESTA hará que una parte de los visitantes de corta estancia deje de recibir el sello de permiso de entrada, lo que obligará a adaptar los controles realizados por los establecimientos que ofrecen ventas libres de impuestos.
Sin embargo, todavía no se precisa cómo se realizará esta verificación en el futuro.
Por tanto, por ahora no está confirmado que los comercios puedan consultar directamente JESTA, que se genere un código QR específico o que la información necesaria vaya a recuperarse automáticamente a través de otro servicio.
¿Qué papel tendrá Visit Japan Web?
Japón ya cuenta con un servicio digital que interviene en determinados procedimientos de compras libres de impuestos: Visit Japan Web.
Desde abril de 2023, los establecimientos pueden utilizar Visit Japan Web para comprobar determinados datos de identidad del viajero durante una compra libre de impuestos. El nuevo documento fiscal recuerda expresamente la existencia de este procedimiento.
No obstante, hasta ahora ninguna documentación oficial publicada explica con precisión cómo se articularán JESTA y Visit Japan Web para las compras tax free una vez que entre en funcionamiento la nueva autorización.
Esta cuestión cobrará aún más importancia porque JESTA también se inscribe en una digitalización más amplia de los trámites de llegada a Japón, con un mayor uso de tecnologías automatizadas en los controles fronterizos.
Un sistema destinado a más de 30 millones de viajeros
El alcance previsto de JESTA también se concretó durante los debates parlamentarios de abril.
Como explicó VisasNews el pasado mes de abril, las autoridades estimaban que algo más de 31 millones de entradas anuales habrían quedado incluidas en el futuro sistema tomando como referencia los flujos registrados en 2025.
El dispositivo estará dirigido principalmente a los ciudadanos que actualmente se benefician de una exención de visado para estancias de corta duración, aunque el marco legal también contempla determinadas situaciones relacionadas con pasajeros de cruceros y algunos viajeros en tránsito.
Antes del viaje, las personas afectadas deberán facilitar diferentes datos a la Agencia de Servicios de Inmigración para permitir un control previo. Entre la información prevista figuran los datos del pasaporte, el motivo del viaje, el lugar de estancia en Japón y la duración prevista de la visita.
JESTA sigue previsto para 2028
Por ahora, el calendario no ha cambiado.
En la primavera de 2025, Japón adelantó al ejercicio fiscal 2028 la introducción de su autorización electrónica de viaje, inicialmente prevista en torno a 2030.
Durante los debates parlamentarios de abril de 2026, la Administración indicó que la empresa encargada de desarrollar el sistema ya había sido seleccionada y que los trabajos habían comenzado. Los servicios de inmigración estimaban entonces que serían necesarios al menos 17 meses para el diseño y el desarrollo, seguidos de unos ocho meses para las pruebas de conexión e integración con otros sistemas, antes de un periodo adicional de al menos tres meses destinado, entre otras tareas, a la formación del personal.
La documentación fiscal publicada a finales del verano de 2026 mantiene igualmente la introducción de JESTA durante el ejercicio fiscal 2028.
Sin embargo, todavía se desconocen varios aspectos esenciales, entre ellos las tasas de JESTA, los plazos de tramitación de las solicitudes, la validez definitiva de la autorización, las normas exactas aplicables si se modifica un viaje y la fecha concreta de apertura del portal.
Actualmente no es necesario realizar ningún trámite JESTA para viajar a Japón.
El enfoque de VisasNews
JESTA todavía no está operativo, pero los documentos publicados desde la primavera de 2026 permiten comprender cada vez mejor cómo funcionará el futuro sistema japonés de autorización de viaje. Todo apunta a que será necesario obtener una nueva autorización para cada nueva entrada, mientras que algunos viajeros admitidos en Japón podrían dejar de recibir un sello físico en su pasaporte. Los trabajos que ya realiza el Gobierno para adaptar los procedimientos de compras libres de impuestos muestran que las autoridades japonesas empiezan a abordar las consecuencias prácticas de esta digitalización más de dos años antes de la puesta en servicio prevista durante el ejercicio fiscal 2028.







