Canadá modifica sus obligaciones de visado para una parte de los viajeros indonesios y malasios, en el marco de su acercamiento económico y estratégico a la región del Indo-Pacífico.
En un comunicado publicado el 25 de mayo de 2026, Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC) anuncia que las nuevas normas entran en vigor el 26 de mayo de 2026. Afectan únicamente a los ciudadanos de Indonesia y Malasia que cumplan determinados criterios de admisibilidad y que viajen a Canadá, o transiten por Canadá, por vía aérea.
En la práctica, estos viajeros podrán solicitar una autorización electrónica de viaje (eTA) en lugar de un visado canadiense de residente temporal, siempre que hayan obtenido un visado canadiense de residente temporal en los últimos diez años o que tengan actualmente un visado estadounidense válido de no inmigrante. Los viajeros que ya dispongan de un visado canadiense válido podrán seguir utilizándolo para entrar en Canadá.
Una eTA posible, pero no para todos los viajeros
La medida no supone, por tanto, una exención general de visado para todos los ciudadanos indonesios y malasios. Está dirigida a viajeros ya conocidos por las autoridades canadienses o estadounidenses, puesto que ya han pasado por un control en el marco de un visado canadiense o estadounidense.
Las personas admisibles deberán solicitar una eTA antes de su salida si llegan a Canadá en avión o si transitan por un aeropuerto canadiense. La eTA es utilizada por las autoridades canadienses para realizar un control previo de los viajeros aéreos antes de su embarque.
En cambio, los viajeros indonesios y malasios que no cumplan estas condiciones deberán seguir solicitando un visado de visitante para viajar a Canadá, según su situación. IRCC recuerda también que la eTA no es un visado de visitante canadiense y que cada viajero debe comprobar qué documento necesita antes de desplazarse.
Canadá destaca sus vínculos con el Indo-Pacífico
Ottawa presenta esta evolución como una forma de facilitar los desplazamientos, manteniendo al mismo tiempo los requisitos de seguridad en la frontera. El Gobierno canadiense vincula directamente esta medida con su voluntad de reforzar los intercambios comerciales, las inversiones y las alianzas en el Indo-Pacífico.
“Canadá trabaja para atraer a las mentes más brillantes del mundo, reforzar sus alianzas internacionales y crear nuevas oportunidades para las empresas y los trabajadores canadienses”, declara Lena Metlege Diab, ministra de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía.
La ministra considera que estos “cambios en las obligaciones de visado para los viajeros aéreos admisibles procedentes de Indonesia y Malasia forman parte de un esfuerzo de todo el Gobierno para reforzar la presencia de Canadá en la región del Indo-Pacífico, apoyar el comercio y las inversiones, y ayudar a las personas a establecer vínculos, hacer negocios y contribuir al crecimiento económico a largo plazo de Canadá”.
Indonesia y Malasia, dos socios económicos importantes
IRCC subraya el peso económico de ambos países en el Sudeste Asiático.
Indonesia, la mayor economía de la región, fue en 2025 el tercer socio de Canadá en intercambios de mercancías entre los países del Sudeste Asiático, con 6.750 millones de dólares en comercio bilateral. Las exportaciones canadienses a Indonesia alcanzaron los 3.000 millones de dólares ese mismo año, lo que convirtió al país en el segundo mercado de exportación de Canadá en la región.
Malasia también figura entre los principales socios comerciales de Canadá en el Sudeste Asiático. Según las autoridades canadienses, los intercambios bilaterales con Malasia han aumentado un 60 % desde 2020, al pasar de 3.800 millones de dólares a 6.100 millones de dólares en 2025.
Canadá indica además que recibió en 2025 a unos 18.300 visitantes procedentes de Indonesia y a 11.500 visitantes procedentes de Malasia.







