¿Tendrán que facilitar pronto los viajeros europeos más información para viajar a Estados Unidos sin visado? La cuestión vuelve regularmente desde hace varios meses, tanto en documentos administrativos estadounidenses como en los trabajos de las instituciones europeas.
Por ahora, no se aplica todavía ningún cambio generalizado a los viajeros que solicitan una autorización electrónica de viaje ESTA. Sin embargo, dos expedientes avanzan en paralelo.
El primero se refiere a las conversaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos sobre el mantenimiento del Visa Waiver Program, el programa estadounidense de exención de visado. El segundo aborda una posible evolución del propio formulario ESTA, con nuevos datos que podrían solicitarse antes del viaje.
Conversaciones vinculadas al mantenimiento de los viajes sin visado a Estados Unidos
El expediente europeo se centra en el Enhanced Border Security Partnership, o EBSP.
En un briefing publicado el 22 de abril de 2026, el Think Tank del Parlamento Europeo explica que la Comisión Europea negocia con Estados Unidos un acuerdo marco destinado a preservar los viajes sin visado en el contexto de las nuevas exigencias estadounidenses. Washington quiere que los países participantes en el Visa Waiver Program puedan intercambiar más información con las autoridades estadounidenses, en particular para verificar mejor la identidad de determinados viajeros, detectar posibles riesgos de seguridad y respaldar los controles relacionados con la inmigración. Este marco podría dar acceso a cierta información almacenada en bases de datos nacionales, incluidos datos biométricos.
Por tanto, lo que está en juego aquí son las condiciones en las que los ciudadanos de países europeos pueden seguir viajando a Estados Unidos sin solicitar visado, para estancias cortas de turismo, negocios o tránsito. Según el Parlamento Europeo, este futuro marco todavía deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo antes de entrar en vigor.
El objetivo de la Comisión Europea es evitar que cada Estado miembro negocie por separado con Estados Unidos. El marco que se está debatiendo fijaría normas generales para los intercambios de información, dejando al mismo tiempo a los Estados miembros la elección de los datos y bases nacionales que aceptarían incluir.
Este punto es importante para entender el expediente. No se trata, por ahora, de una transferencia automática de todos los datos de todos los viajeros europeos a las autoridades estadounidenses. Las conversaciones aún deben precisar el alcance exacto de las personas afectadas, los tipos de datos que podrían intercambiarse, las autoridades que podrían acceder a ellos, las garantías aplicables y las vías de recurso disponibles.
Los datos personales, en el centro del debate
La protección de los datos personales es uno de los puntos más sensibles de la negociación. El Parlamento Europeo recuerda que la Unión Europea y Estados Unidos no tienen el mismo enfoque en esta materia.
En la Unión Europea, la protección de los datos personales se considera un derecho fundamental y se basa, en particular, en el RGPD. En Estados Unidos, depende más bien de un conjunto de normas sectoriales.
El Supervisor Europeo de Protección de Datos ya ha expresado reservas sobre este expediente. Insiste en la necesidad de limitar cualquier intercambio de información a lo estrictamente necesario y proporcionado. La Comisión Europea también subraya la necesidad de garantías para evitar cualquier uso abusivo de los datos personales.
Estas preocupaciones coinciden con las del Comité Europeo de Protección de Datos, que interpeló a Bruselas el pasado marzo sobre las modificaciones previstas del ESTA. El organismo se muestra especialmente preocupado por el volumen de datos personales que podrían recopilarse o divulgarse sobre los viajeros del Espacio Económico Europeo, así como por las garantías de las que dispondrían para ejercer sus derechos en el marco del derecho estadounidense.
El ESTA, la parte visible para los viajeros
En paralelo a estas conversaciones, las autoridades estadounidenses han iniciado un procedimiento administrativo relativo al ESTA y al formulario I-94. En un aviso publicado el 10 de diciembre de 2025 en el Federal Register, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) detalló varios cambios previstos para la solicitud de autorización electrónica de viaje.
Entre los cambios propuestos figuran, en particular, la obligación de añadir las redes sociales utilizadas durante los cinco últimos años, así como nuevos campos de datos, como números de teléfono, direcciones de correo electrónico, cierta información familiar o incluso elementos biométricos, cuando sea posible.
El CBP también prevé reforzar el uso de la fotografía en el procedimiento ESTA. En su aviso, la administración estadounidense indica que quiere verificar mejor que el solicitante es realmente el titular del pasaporte utilizado, en particular mediante una foto del rostro, o selfie, asociada a la foto de la página biográfica del documento. Aunque el conjunto de los cambios propuestos aún no ha sido aprobado, esta exigencia ya se ha endurecido recientemente en el portal ESTA, con controles más estrictos sobre la calidad de la imagen, el encuadre del rostro y la correspondencia con el pasaporte.
Otra evolución contemplada es que la solicitud ESTA pase a presentarse únicamente a través de la aplicación móvil. El CBP explica que la aplicación permite controles de identidad más avanzados que el sitio web, en particular gracias a la detección de prueba de vida, el reconocimiento facial y la lectura NFC del chip del pasaporte electrónico.
La administración estadounidense presenta esta evolución como una forma de reforzar la seguridad y luchar contra el fraude, especialmente las solicitudes de mala calidad o los sitios web fraudulentos de terceros. El sitio ESTA podría seguir disponible para consultar información o comprobar el estado de una solicitud, pero dejaría de utilizarse para presentar una nueva solicitud si esta modificación fuera aprobada.
Reforma del ESTA: ¿en qué punto está el calendario estadounidense?
El calendario estadounidense parece, por ahora, más lento que la hipótesis planteada al inicio del procedimiento.
El aviso publicado por las autoridades abrió un periodo de consulta pública de 60 días, que concluyó el 9 de febrero de 2026. Esta etapa debía permitir al público, a los actores afectados y a las administraciones presentar sus observaciones sobre los cambios propuestos para el ESTA y el formulario I-94.
En un comunicado publicado poco después, la Embajada de Estados Unidos en Francia quiso aclarar el calendario, después de que la fecha del 9 de febrero de 2026 generara cierta confusión sobre una posible entrada en vigor de las nuevas medidas. Recordó que los viajeros debían seguir utilizando el procedimiento actual hasta nuevo aviso y presentó una hoja de ruta estimativa: revisión de los comentarios después del 9 de febrero, publicación de un nuevo aviso de 30 días entre marzo y abril de 2026, revisión por parte de la Office of Management and Budget (OMB) entre abril y mayo, y posterior posible aplicación tras su aprobación.
En este momento, sin embargo, el procedimiento no parece haber avanzado según ese calendario. La publicación del nuevo aviso de 30 días, prevista de forma indicativa entre marzo y abril, todavía no se ha producido en el Federal Register.
En la práctica, esto significa que las nuevas exigencias previstas para el ESTA no pueden considerarse inminentes ni ya aplicables. Antes de cualquier puesta en marcha, la administración estadounidense aún debe publicar un nuevo aviso, remitir la solicitud finalizada a la OMB y obtener la aprobación necesaria. Para los viajeros, la norma sigue siendo la misma: mientras no se publique ningún anuncio oficial de aplicación, continúa vigente el procedimiento ESTA actual.
El calendario europeo es distinto del calendario del ESTA. Según el briefing del Parlamento Europeo, Estados Unidos ha fijado el 31 de diciembre de 2026 como fecha límite para la conclusión de los acuerdos vinculados al Enhanced Border Security Partnership. Esta fecha se refiere al marco de intercambio de información entre autoridades, y no directamente al formulario ESTA que utilizan actualmente los viajeros.
No obstante, ambos expedientes responden a una misma lógica: reforzar los controles antes del viaje e identificar mejor a los viajeros antes de su llegada a Estados Unidos.







