India podría modificar sus trámites turísticos en los próximos meses.
Un informe publicado por NITI Aayog, el organismo de planificación del Gobierno indio, en colaboración con el Ministerio de Turismo, recomienda facilitar la entrada al país para los visitantes extranjeros. Entre las propuestas figura una transición progresiva hacia un “Tourist Visa-on-Arrival”, es decir, un visado turístico a la llegada, para determinadas nacionalidades.
El informe también apunta a posibles mejoras del portal de solicitud de visado electrónico (e-Visa), con el objetivo de hacer que el proceso en línea sea más sencillo, fiable y claro para los viajeros extranjeros.
Por ahora, estas medidas todavía no han entrado en vigor, pero el tema avanza en un contexto en el que India busca reforzar su competitividad turística frente a otros destinos asiáticos.
Un informe oficial que sitúa los visados en el centro de la estrategia turística
El informe “Unlocking Growth in Tourism and Hospitality Sector” fue presentado a finales de junio en Nueva Delhi, durante un taller nacional organizado por NITI Aayog y el Ministerio de Turismo.
El documento aborda especialmente las reformas necesarias para apoyar el turismo y la hostelería en India. Trata cuestiones como la inversión, los alojamientos, los operadores turísticos y las infraestructuras, pero también dedica una parte específica a las reformas relacionadas con los visados.
Para las autoridades indias, los trámites de entrada ya no son solo una cuestión administrativa. Se presentan como una herramienta de competitividad turística, al mismo nivel que la capacidad hotelera, los transportes o la calidad de la acogida.
Se estudia un visado turístico a la llegada de 90 días
La recomendación más visible se refiere a la posible creación de un visado turístico a la llegada para países seleccionados.
El informe menciona expresamente un “Tourist Visa-on-Arrival” de 90 días, con entradas múltiples, que permitiría a los viajeros elegibles obtener su autorización de entrada directamente al llegar, en determinados aeropuertos y puertos designados.
El objetivo sería reducir los trámites antes de la salida, en particular para viajes de última hora, estancias cortas, circuitos que combinen varios países de la región o visitantes frecuentes.
No obstante, el dispositivo sería progresivo y selectivo. Los países elegibles podrían escogerse en función de varios criterios, como el potencial turístico, la reciprocidad concedida a los viajeros indios, el nivel de riesgo migratorio o la cooperación con las autoridades indias.
El visado a la llegada ya existe en India, pero actualmente sigue limitado a los nacionales de Corea del Sur, Japón y Emiratos Árabes Unidos, siempre que hayan obtenido previamente un e-Visa indio o un visado indio tradicional en papel.
India quiere hacer más fluido el portal e-Visa
El informe no se limita a recomendar un posible visado a la llegada. También señala varias dificultades muy concretas en el recorrido actual de solicitud del e-Visa.
NITI Aayog describe un proceso que sigue siendo demasiado complejo y fragmentado. En ocasiones, los viajeros deben introducir información similar en distintos sistemas, especialmente para el visado, la tarjeta digital de llegada “e-Arrival Card” o determinados trámites de registro. El informe también considera que el formulario e-Visa solicita mucha información para una estancia turística clásica, lo que hace más pesado el proceso y puede transmitir una sensación de complejidad innecesaria.
El documento también menciona dificultades técnicas en el portal: interrupciones de sesión, CAPTCHA bloqueantes, errores de visualización y falta de optimización para algunos navegadores o dispositivos móviles. Los pagos son otro punto sensible, con fallos de transacción en algunas tarjetas extranjeras y una integración considerada insuficiente con las redes internacionales de pago.
Otro tema importante para los viajeros es el seguimiento de las solicitudes. El portal permite comprobar determinados estados, pero el informe considera que el acompañamiento sigue siendo limitado cuando el expediente está en curso, se retrasa o queda bloqueado por un problema técnico. Esta experiencia de usuario imperfecta también favorece la confusión con sitios web fraudulentos que imitan las plataformas oficiales.
El e-Visa indio ya ha registrado varias evoluciones recientes
India señala, no obstante, que ya ha empezado a mejorar su sistema.
El informe cita una racionalización del portal, mejoras en la experiencia de usuario, la integración de pasarelas de pago externas, la creación de perfiles de solicitante más unificados y una introducción de datos más sencilla. Estas evoluciones buscan hacer que la solicitud sea más fiable, más clara y menos disuasoria para los viajeros extranjeros.
Entre agosto de 2025 y febrero de 2026, India también amplió el alcance del e-Visa, con la incorporación de nuevas nacionalidades (actualmente 175 países son elegibles), una nueva subcategoría de visado, así como varios aeropuertos, puertos marítimos y puntos de entrada terrestres adicionales.
Otras medidas están relacionadas con la experiencia global del viajero, aunque no dependen directamente del visado. El informe menciona especialmente la asistencia turística multilingüe, la tarjeta digital de llegada “e-Arrival Card” y el monedero prepago UPI One World, destinado a facilitar determinados pagos en destino para los visitantes internacionales.
Esta lógica de digitalización también se refleja en la reciente reactivación de Air Suvidha 2.0, la declaración sanitaria en línea destinada a los pasajeros internacionales, que ilustra la voluntad india de gestionar cada vez más trámites de viaje mediante canales digitales.
Una modernización de los servicios de inmigración ya en marcha
Estas recomendaciones se inscriben en una modernización que el Gobierno indio ya ha aprobado.
En marzo de 2026, el Gabinete indio aprobó la continuidad del programa IVFRT (Immigration, Visa, Foreigners Registration & Tracking) hasta el 31 de marzo de 2031, con una dotación de 18.000 millones de rupias indias, es decir, cerca de 166 millones de euros. Este programa tiene como objetivo modernizar los servicios relacionados con la inmigración, la expedición de visados y el registro de extranjeros.
El Gobierno prevé, entre otras medidas, plataformas digitales más integradas, servicios móviles, quioscos de autoservicio y un refuerzo de las infraestructuras en los puestos de inmigración. Según las autoridades, el sistema IVFRT ya ha permitido tramitar una gran mayoría de las solicitudes de e-Visa en menos de 72 horas durante los últimos años y reducir el tiempo medio de paso por inmigración.
Los aeropuertos también forman parte de la estrategia
La flexibilización de los visados es solo una parte de la estrategia de India. El país también quiere reforzar su conectividad aérea, especialmente hacia ciudades secundarias, regiones remotas y zonas turísticas que todavía son menos accesibles.
El Gobierno ha aprobado una nueva fase del programa UDAN (Ude Desh ka Aam Naagrik, el programa indio de conectividad aérea regional), dotada con 288.400 millones de rupias indias, unos 2.600 millones de euros, para el periodo 2026-2036. El plan prevé, entre otras medidas, el desarrollo de 100 aeropuertos a partir de pistas actualmente sin servicio, apoyo a unos 441 aeródromos y la creación de 200 helipuertos modernos en zonas de difícil acceso.
El enfoque de VisasNews
India parece querer abordar una cuestión muy concreta para los viajeros: la sencillez del recorrido antes de la salida. Un visado turístico a la llegada, si se confirma, sería una evolución importante para un destino donde el e-Visa sigue siendo práctico en teoría, pero a veces pesado en su uso.
Por ahora, nada cambia en los trámites que deben realizar los viajeros. El visado turístico a la llegada ampliado sigue siendo una propuesta de reforma, no una nueva formalidad en vigor. El e-Visa sigue siendo, por tanto, la referencia para los viajeros afectados, que deben continuar comprobando su elegibilidad en los portales oficiales indios antes de viajar.
La señal, en cualquier caso, resulta interesante. India ya no habla únicamente de atraer a más visitantes; también empieza a abordar esas pequeñas fricciones que pueden hacer dudar al viajero en el momento de reservar: formulario, pago, seguimiento del expediente, llegada al territorio y conectividad interior.







