Desde hace ya una semana, el visado electrónico turístico de 30 días para la India vuelve a ofrecerse con la tarifa reducida de temporada baja.
Para muchas de las nacionalidades que pueden optar al e-Visa, el e-Tourist Visa de 30 días cuesta actualmente 10 USD entre el 1 de abril y el 30 de junio, antes de volver a los 25 USD del 1 de julio al 31 de marzo. Esta variación estacional no es nueva. La India la aplica desde 2019, año marcado por una flexibilización del sistema de e-Visa y por la creación de esta modalidad turística de 30 días con doble entrada.
El objetivo entonces era hacer el país algo más atractivo durante los meses menos dinámicos para el turismo internacional, reduciendo el coste de entrada en una época en la que la demanda suele ser más baja.
Año tras año, esta cita tarifaria de primavera se ha ido asentando en el panorama de los trámites de entrada a la India, hasta convertirse en una especie de ajuste discreto, pero bien identificado, para los viajeros atentos al calendario.
En 2026, la promoción estacional del e-Visa para la India adquiere otra dimensión
En esencia, la rebaja no es nueva. Lo que cambia es su utilidad práctica para los viajeros.
Hasta finales de 2025, el e-Visa turístico indio de 30 días solo podía solicitarse dentro de los 30 días anteriores a la llegada al país. Dicho de otro modo, una solicitud presentada al final del periodo promocional, el 30 de junio, solo podía servir para una entrada en la India como muy tarde a finales de julio.
Desde el 18 de diciembre de 2025, ese margen se ha ampliado de forma notable. El portal oficial permite ahora seleccionar una llegada con hasta 120 días de antelación, lo que en la práctica extiende el interés de la tasa reducida hasta finales de octubre, o más exactamente hasta el 28 de octubre para una solicitud presentada el 30 de junio.
Para los viajeros, la cuestión no es solo pagar 15 dólares menos. Este mecanismo también devuelve margen de maniobra a quienes reservan con antelación su circuito, su estancia de playa o su viaje de otoño a la India. En un contexto en el que el coste global de un viaje sigue sometido a numerosas tensiones, entre la inflación, las incertidumbres geopolíticas y el encarecimiento de determinados gastos, esta flexibilidad adicional resulta más que bienvenida.
En la práctica, la tarifa de temporada baja ya no beneficia solo a las salidas inminentes. Ahora también puede aplicarse a viajes previstos varios meses después, manteniendo al mismo tiempo las características de este visado de 30 días, con doble entrada y una validez que empieza a contar desde la primera llegada a la India.
Esta mayor flexibilidad llega además en un momento en que la India ha pasado por completo al formato digital a la llegada, con una e-Arrival Card obligatoria antes de la salida desde el 1 de abril de 2026, en sustitución del formulario en papel.







