Desde principios de diciembre de 2025, los enfrentamientos entre las fuerzas camboyanas y tailandesas se han intensificado a lo largo de su frontera común, marcando una reanudación de las hostilidades tras un acuerdo de alto el fuego alcanzado en octubre.
La violencia ha dado lugar a intercambios de artillería, ataques aéreos y bombardeos, causando varias decenas de muertos, cientos de heridos y el desplazamiento de cientos de miles de civiles a ambos lados de la frontera.
Las Naciones Unidas, los Estados miembros de la ASEAN y otros actores internacionales han expresado su preocupación ante esta escalada de las hostilidades, haciendo un llamamiento a la contención y a un rápido retorno al diálogo.
Está prevista la reanudación de las negociaciones para un alto el fuego más duradero, mientras que Phnom Penh ha instado a Bangkok a celebrar las conversaciones en un lugar «seguro y neutral» para garantizar la seguridad de las discusiones.
Este deterioro del clima de seguridad regional también se refleja en los dispositivos administrativos que regulan los desplazamientos transfronterizos. Así, desde el pasado mes de agosto, los turistas extranjeros titulares de un visado electrónico (e-Visa) ya no pueden entrar en Camboya a través de los pasos fronterizos terrestres de Cham Yeam (provincia de Koh Kong) y Poipet (provincia de Banteay Meanchey) procedentes de Tailandia.
Un aviso diplomático dirigido a los viajeros en tránsito por Bangkok
El pasado 16 de diciembre, la Embajada Real de Camboya en Francia publicó un «Aviso a los viajeros con destino a Camboya en tránsito por Bangkok», con el objetivo de informar de que «se han señalado puntualmente dificultades durante los tránsitos aéreos en el aeropuerto de Bangkok (Tailandia)».
La embajada indica que algunos «pasajeros europeos en tránsito han podido ser objeto de controles exhaustivos e inaceptables», enumerando prácticas que pueden afectar a la preparación del viaje.
Según la misión diplomática, entre ellas figuran «interrogatorios prolongados antes del embarque», así como «solicitudes irrazonables de justificación de recursos financieros» o «verificaciones relativas a las reservas de alojamiento en Camboya».
Incidentes relacionados con el equipaje y sus consecuencias a la llegada

Además de los controles administrativos, el aviso pone de relieve problemas relacionados con la gestión del equipaje: «estos controles han ido seguidos de incidentes relativos al registro y la manipulación del equipaje, que se han traducido en particular en la pérdida de equipaje facturado, ya constatada a la llegada a Phnom Penh».
En respuesta a estas constataciones, la embajada formula una recomendación clara: «se recomienda encarecidamente priorizar itinerarios que no incluyan tránsito por Tailandia». El comunicado invita así a los viajeros a considerar «compañías aéreas alternativas que ofrezcan condiciones de tránsito más adecuadas y favorables» para llegar a Camboya, indicando una preferencia estratégica por evitar escalas susceptibles de generar dificultades adicionales.
El aviso concluye, no obstante, con una nota positiva, recordando que, pese a las situaciones descritas que se producen fuera del territorio camboyano, «el Reino de Camboya sigue siendo un destino seguro y acogedor».







