En un momento en que los trámites de viaje se digitalizan a gran velocidad, algunos fallos resultan especialmente desconcertantes. El caso de Nidia Webb es un buen ejemplo.
La joven vive legalmente en el Reino Unido desde hace ocho años y cuenta con el Settled Status. A principios de agosto esperaba regresar con normalidad tras pasar sus vacaciones en España. Sin embargo, al llegar a la puerta de embarque le comunicaron que no podía tomar el vuelo: su estatus como residente en el Reino Unido no aparecía correctamente en el sistema.
El avión despegó sin ella.
Tras pasar varias horas al teléfono con el servicio de asistencia del Home Office, finalmente se aclaró el misterio. El sistema británico de inmigración no se había olvidado exactamente de ella: la había confundido con su hermana gemela idéntica.
«Mi estatus digital estaba vinculado a los datos de mi hermana gemela en lugar de a los míos, lo que impedía relacionar correctamente mi estatus con mi identidad», explicó Nidia Webb a POLITICO.
Y, según su testimonio, la confusión no sería del todo excepcional. «Me informaron de que se trataba de un problema técnico conocido que afecta a algunos gemelos en el sistema del Ministerio del Interior», señaló.
El Home Office no ha cuestionado el relato de la viajera.
Hasta el correo de confirmación se equivocó de gemela
El problema debía corregirse y Nidia Webb recibió la garantía de que sería avisada una vez que su cuenta de eVisa volviera a estar en orden.
Lo que ocurrió después casi parecería un gag si no hubiera dejado a una viajera atrapada en el extranjero: el correo electrónico que confirmaba que el problema había sido resuelto fue enviado… a su hermana gemela.
Webb no supo, por tanto, que su estatus había sido efectivamente restablecido hasta que volvió a probar suerte en el aeropuerto. «No tenía ni idea de que el problema se había solucionado hasta que me permitieron embarcar en mi vuelo de regreso», declaró.
«Si no hubiera pasado horas al teléfono intentando resolver este problema, no sé cuánto tiempo habría permanecido atrapada en el extranjero», añadió.
El incidente también le obligó a comprar de su propio bolsillo un nuevo billete de avión. Según POLITICO, su aseguradora le aconsejó reclamar el reembolso al Home Office.
¿Demasiado idénticas para el sistema?
El caso puede arrancar una sonrisa, pero también plantea una cuestión muy concreta sobre los sistemas de identidad totalmente digitales.
No debe confundirse con la ETA británica (Electronic Travel Authorisation). El eVisa británico es el registro electrónico del estatus migratorio de su titular. En este caso, sirve para acreditar digitalmente un estatus migratorio ya concedido, como el Settled Status de Nidia Webb. Los datos de la cuenta UKVI y del eVisa deben coincidir, entre otros aspectos, con los del pasaporte utilizado para viajar; de lo contrario, pueden surgir problemas cuando la compañía aérea intenta verificar el derecho de entrada al Reino Unido.
En el caso de Nidia Webb, los datos asociados a las dos hermanas parecen haberse entremezclado en el sistema.
Monique Hawkins, directora ejecutiva interina de the3million, organización que representa a ciudadanos de la Unión Europea residentes en el Reino Unido, asegura que este tipo de confusión no sería un caso aislado. «Hemos visto numerosos casos en los que el estatus migratorio de una persona acaba mezclado con la cuenta eVisa de otra», declaró a POLITICO.
A su juicio, estas dificultades demuestran que el sistema todavía puede «fallar a las personas en los momentos críticos en los que necesitan que funcione». Hawkins considera además «crucial que las personas dispongan de un medio verdaderamente fiable para acreditar su estatus», y recuerda casos en los que viajeros, compañías de transporte y autoridades británicas terminan pasándose la responsabilidad cuando se deniega un embarque.
El Home Office, por su parte, defiende el funcionamiento de su sistema y destaca su utilización a gran escala. «Más de 10 millones de personas ya han utilizado con éxito el eVisa para acreditar su estatus migratorio», señaló un portavoz del Ministerio del Interior británico.
La administración asegura que, «en los pocos casos en los que se detectan errores, la mayoría se resuelven en un plazo de 24 horas», y afirma que continúa desarrollando sus herramientas digitales para mejorar la fiabilidad de los datos y la asistencia ofrecida a los usuarios.
En el caso de Nidia Webb, el error acabó siendo corregido. Aun así, antes de su próximo viaje probablemente comprobará dos veces su eVisa… y quizá también el de su hermana.
El enfoque de VisasNews
La historia de Nidia Webb ilustra, con un toque insólito, una realidad mucho más seria: cuando el estatus migratorio solo existe en formato digital, un error en los datos puede tener consecuencias inmediatas en el momento de embarcar. Las autoridades británicas recomiendan a los titulares de un eVisa comprobar antes de viajar que la información de su cuenta UKVI, su estatus migratorio y su pasaporte estén correctamente vinculados.

