Presentada ante el Parlamento en la sesión de este 9 de abril, la declaración de política general del Gobierno tailandés marca una línea que combina ambiciones económicas, modernización administrativa, apoyo al turismo y un mayor control en materia de seguridad.
El texto alude tanto a la competitividad del reino como a la digitalización de los servicios públicos, la gestión de los desafíos fronterizos y el refuerzo de la lucha contra las redes criminales.
“Haré todo lo que esté en mi mano para llevar a Tailandia hacia la estabilidad interna, permitir que el pueblo tailandés prospere, hacer que nuestra economía sea competitiva y ganarnos la confianza del mundo”, prometió el primer ministro Anutin Charnvirakul durante su intervención.
El mensaje es claro. Tailandia quiere seguir acogiendo visitantes, atraer inversiones y transmitir confianza, pero también controlar mejor lo que entra en su territorio y lo que se organiza dentro de él.
Es en este contexto donde aparece la cuestión de las normas de entrada, mencionada expresamente en la parte dedicada a la seguridad.
La revisión de la política de exención de visado en Tailandia pasa a ser una orientación oficial
Para los viajeros, así como para los profesionales del turismo, lo que más ha llamado la atención ha sido precisamente la oficialización de la revisión de la política de exención de visado.
El Gobierno anuncia que tiene la intención de “revisar la política de exención de visado (Free Visa) y la legislación relacionada”. El objetivo declarado por las autoridades tailandesas es adecuar este marco “a los acuerdos internacionales y cortar los circuitos financieros utilizados por redes de estafadores, la delincuencia transnacional, el blanqueo de capitales y los fondos de origen dudoso”.
En otras palabras, las autoridades vinculan ya de forma abierta la revisión de la exención de visado con abusos que consideran facilitados o aprovechados al amparo de este régimen de entrada.
La formulación no fija todavía una nueva duración de estancia ni un calendario de aplicación, pero confirma oficialmente que la política de exención de visado está ya en el punto de mira del Ejecutivo.
Aún no hay un retorno oficial a los 30 días sin visado, pero sí una señal política muy clara
Para los nacionales de los 93 países y territorios que hoy pueden entrar en Tailandia sin visado durante 60 días, no hay por ahora ningún cambio inmediato anunciado por las autoridades.
Sin embargo, la señal política es clara. Tras varias semanas de debate público sobre un posible regreso a una exención de visado de 30 días, la cuestión ya no se plantea solo en los pasillos ministeriales o en el debate local. Ahora figura en el programa oficial del Gobierno, con una justificación que va más allá del turismo y se enmarca también en cuestiones de seguridad y de lucha contra las redes criminales.
En el estado actual de las cosas, los viajeros afectados por la exención de visado para Tailandia no deben dar por hecho que la reducción a 30 días ya esté decidida. El marco actual sigue en vigor mientras no se adopte y publique ninguna medida concreta. Para los visitantes que estén preparando una estancia prolongada, el mensaje sí resulta ahora más claro. Tailandia sigue defendiendo su atractivo turístico, pero también quiere retomar el control de un sistema que considera demasiado expuesto a determinados abusos.







