Desde la implantación progresiva de la ETA (Electronic Travel Authorisation), los viajeros procedentes de los 84 países actualmente exentos de visado británico deben obtener esta autorización electrónica de viaje para desplazarse al Reino Unido en estancias de corta duración.
Este trámite, que entrará plenamente en vigor el próximo 25 de febrero tras un “periodo de tolerancia”, ya se aplica a los pasajeros que transitan por el Reino Unido para dirigirse a las dependencias de la Corona, es decir, la Isla de Man y las islas del Canal de Guernesey y Jersey. En cambio, para los vuelos directos a estos territorios, por el momento no se exige ninguna ETA.
En un comunicado publicado ayer, el Gobierno de Jersey anunció que “las dependencias de la Corona prevén que las ETA para los viajes directos a las islas se introducirán a partir de abril de 2026”.
La novedad anunciada por Jersey afecta, por tanto, específicamente a los trayectos sin paso por el territorio británico “continental”. Mientras que un calendario anterior contemplaba su aplicación “entre finales de 2025 y principios de 2026”, el plazo queda ahora claramente fijado para la primavera de 2026.
El portal de promoción turística Visit Jersey confirma esta orientación: “Jersey prevé instaurar la obligatoriedad de una autorización electrónica de viaje (ETA) para los visitantes que lleguen directamente a la isla desde destinos internacionales a partir de abril de 2026. Si viaja directamente a Jersey antes de abril de 2026, no necesitará una ETA”.
Una lógica de armonización en el seno de la Common Travel Area
Los bailiazgos de Jersey y Guernesey, así como la Isla de Man, no forman parte del Reino Unido, pero pertenecen a la zona de viaje común (Common Travel Area, CTA), junto con el Reino Unido e Irlanda.
En su página web, el Gobierno de Jersey explica que la introducción de las ETA tiene como objetivo “proteger [nuestras] fronteras y hacer la CTA más segura mejorando [nuestra] capacidad para controlar a los viajeros que desean visitar o transitar por la CTA y que actualmente no necesitan visado para estancias de corta duración o que aún no tienen estatus de inmigrante”.
La ETA no es un visado, sino una autorización digital previa al viaje. A la llegada, el viajero sigue estando sujeto al control fronterizo. El sistema, cuyo coste actual es de 16 libras esterlinas, tiene una validez de dos años (o hasta la expiración del pasaporte) y permite múltiples estancias de hasta seis meses cada una.
ETA para Jersey, Guernesey y la Isla de Man: qué cambia en la práctica para los viajeros
A partir del 25 de febrero de 2026, toda persona que no sea ciudadana británica o irlandesa deberá disponer de un visado o de una ETA para entrar en el Reino Unido.
En el caso de las dependencias de la Corona, la aplicación a los viajes directos debería hacerse efectiva “a partir de abril de 2026”, según la comunicación oficial.
Hasta entonces:
- Los viajes directos a Guernesey, Jersey y la Isla de Man siguen siendo posibles sin ETA.
- Los trayectos hacia estos territorios pasando por el Reino Unido sí requieren una ETA.
Se mantienen varias exenciones, en particular para ciudadanos británicos e irlandeses, titulares de un visado válido, residentes con estatus establecido o preestablecido, así como determinadas categorías específicas previstas por la normativa.
Islas del Canal: ¿hacia una exención de ETA para los excursionistas franceses?
No obstante, persiste cierta incertidumbre en relación con los excursionistas franceses que viajan a Jersey o Guernesey para una visita de un solo día.
Desde 2023, un dispositivo específico permite a los ciudadanos franceses realizar una visita sin pernoctación en estos bailiazgos presentando únicamente el documento nacional de identidad, sin necesidad de pasaporte, siempre que viajen con un transportista autorizado.
En un principio, la introducción de la ETA en las islas del Canal parecía poner fin a esta facilidad. Varios responsables locales habían dejado entrever que este régimen excepcional difícilmente sería compatible con el nuevo sistema de autorización electrónica de viaje.
Sin embargo, con motivo del anuncio de la prórroga del programa para 2026, el diputado Marc Leadbeater, presidente de la Comisión de Asuntos Internos de Guernsey, adoptó un tono más tranquilizador: “También cabe destacar que podremos continuar con este programa incluso después de la introducción de la ETA, algo que en un principio no parecía posible, pero que permitirá a los turistas franceses seguir accediendo fácilmente a la isla cuando viajen con un operador que trabaje con la Agencia de Fronteras de Guernsey”.
Una declaración que contrasta con posiciones expresadas anteriormente y que deja entrever una posible coexistencia entre la ETA y el régimen específico para los excursionistas franceses. Queda ahora por conocer los detalles concretos y su confirmación formal.







