La Sra. Aiyarint Panrit, portavoz adjunta del Primer Ministro, anunció ayer que «el Consejo de Ministros había aprobado las medidas y directrices relativas a la expedición de visados destinadas a promover el turismo y estimular la economía tailandesa».
Presentado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Tailandia, el expediente examinado por el Consejo de Ministros este martes 10 de febrero de 2026 no constituye una reforma repentina de la política migratoria, sino más bien una fase de seguimiento y validación política de medidas aplicadas progresivamente desde hace casi dos años.
Se trataba, en particular, de refrendar los avances logrados desde 2024, actualizar determinados mecanismos administrativos y precisar las orientaciones futuras en materia de control y facilitación de la entrada en Tailandia.
La exención de visado de 60 días, pilar vigente desde 2024
Entre las medidas estructurales figura la exención de visado concedida a 93 países y territorios, en vigor desde el 15 de julio de 2024.
Este régimen permite a los nacionales de los países beneficiarios permanecer en Tailandia hasta 60 días por motivos turísticos o profesionales de corta duración. Este periodo puede, además, ampliarse en 30 días adicionales una vez en el país.
La reunión del Consejo de Ministros permitió confirmar la continuidad de esta política de apertura, reconociendo al mismo tiempo los retos asociados a su aplicación.
En la misma línea, el Gobierno recordó la existencia del visado a la llegada (Visa on Arrival – VoA), cuya primera fase abarca 31 países y territorios.
Este mecanismo, ya operativo, facilita el acceso al país a través de los puestos de control migratorio designados. Una segunda fase, que incluiría ocho países adicionales, se encuentra actualmente en estudio.
Categorías de visado adaptadas a las nuevas movilidades internacionales
El informe presentado al Consejo también repasó varias categorías introducidas en el marco de la estrategia de atracción del país.
El Destination Thailand Visa (DTV) está dirigido a trabajadores en remoto y perfiles internacionales que combinan actividad profesional con estancias prolongadas. Esta iniciativa se enmarca en la tendencia mundial del teletrabajo y las denominadas “workcations”.
Por su parte, la categoría Non-Immigrant ED Plus permite, en determinados casos, que estudiantes extranjeros compaginen estudios y actividad profesional, ampliando así sus perspectivas académicas y económicas.
Estos dispositivos, ya en funcionamiento, contribuyen a diversificar los perfiles de visitantes que recibe el Reino.
Simplificación administrativa y mayor digitalización
Más allá de la flexibilización de las condiciones de entrada, la reforma emprendida en los últimos meses se ha traducido en una racionalización del sistema.
Desde el 31 de agosto de 2025, los 17 antiguos códigos de visados no inmigrantes se han agrupado en 7 categorías principales, con el objetivo de mejorar la claridad y la eficacia administrativa.
Paralelamente, el servicio de visado electrónico (e-Visa) se ha ampliado, desde el 1 de enero de 2025, al conjunto de las 94 embajadas y consulados generales tailandeses en todo el mundo.
Esta generalización permite a los solicitantes realizar los trámites en línea sin necesidad de desplazamiento físico, reforzando la modernización de los servicios consulares.
La Thailand Digital Arrival Card sustituye al ETA
En el marco de las medidas a largo plazo, la Oficina de Inmigración ha desarrollado la Thailand Digital Arrival Card (TDAC), un sistema de tarjeta digital de llegada.
Operativa desde el 1 de mayo de 2025, la TDAC sustituye al sistema de autorización electrónica de viaje (ETA) inicialmente previsto.
Permite a los viajeros enviar sus datos de llegada en línea dentro de las 72 horas previas a su entrada en territorio tailandés, lo que contribuye a agilizar los controles fronterizos y a reforzar al mismo tiempo la recopilación de datos.
Mayor vigilancia ante los abusos de la exención de visado de 60 días
Si bien la estrategia de apertura busca apoyar el turismo y la economía, las autoridades tailandesas también han señalado dificultades relacionadas con la exención de visado de 60 días.
Desde su entrada en vigor en julio de 2024, se han detectado casos de uso indebido. Las autoridades han observado, en particular, que el régimen de exención, ampliado de 30 a 60 días, ha sido aprovechado en algunos casos por visitantes para ejercer actividades no conformes con su estatus o para encadenar entradas sucesivas, generando dificultades en la aplicación del derecho de estancia y una percepción de vulnerabilidad en los controles.
En declaraciones oficiales anteriores, varios responsables ya habían señalado la posibilidad de ajustar la duración autorizada o las condiciones de entrada para prevenir estos abusos, e incluso algunos habían mencionado la opción de un retorno parcial a estancias más breves.
Estas situaciones podrían tener repercusiones tanto en el mercado laboral local como en la seguridad nacional y en la imagen internacional del país.
Ante este contexto, y como ya se indicó el pasado mes de octubre, el Primer Ministro firmó un decreto por el que se crea un nuevo comité encargado de la política migratoria. Su misión será evaluar el impacto del régimen de exención de visado, analizar los datos relativos a los abusos detectados y proponer eventuales ajustes «lo antes posible», ya sea mediante un marco más estricto, un refuerzo de los controles o una revisión de los criterios de elegibilidad.
Paralelamente, el Gobierno estudia una revisión de los criterios aplicables a los visados de larga duración destinados a jubilados extranjeros, con el objetivo de atraer perfiles con alto potencial económico garantizando al mismo tiempo una regulación adecuada.







